BEIRUT.- Siria despidió ayer con un funeral de Estado a las víctimas mortales de los dos atentados suicidas en Damasco el jueves, mientras que al menos nueve personas perdieron la vida en nuevos actos de violencia en el país. La televisión estatal mostró imágenes del funeral en la capital, en las que se veía a mujeres vestidas de negro (foto) lanzando pétalos de rosa sobre ataúdes cubiertos con la bandera nacional, y los hombres cantaban "Dios bendiga a Siria bajo el liderazgo de (el presidente) Bashar (al Assad)". En tanto, la organización islamista Frente Al Nusra, vinculada a Al Qaeda, reivindicó el sangriento atentado que dejó entre 55 y 70 muertos, según las diversas fuentes, y más de 370 heridos. El grupo aseguró haber llevado a cabo estos ataques "en respuesta al bombardeo por el régimen de los barrios residenciales de las provincias de Damasco, Idleb, Hama y Deraa". El Gobierno responsabilizó de lo ocurrido a la oposición e instó a una investigación internacional. (AFP-DPA)